Postulantado Y Formacion

De cartas circulares de Ntro. Padre cofundador, José antonio Aldama Pruaño, a sus Hijas

«Muchas veces pienso la alteza de la vocación a que ha llamado misericordiosamente el Señor a sus Esclavas; y quisiera verlas a todas llenando con perfección esos amabilísimos planes de Dios. Su divina gracia no puede faltar para ello, porque se encierra en la gracia misma de vuestra vocación. Trabajar ardorosamente con esa gracia, es lo que importa. Ese es trabajo de toda la vida; pero sus cimientos sólidos hay que ponerlos en el Noviciado.

El Noviciado es el principio de un camino fervoroso hacia Dios. Se empieza a andar, para seguir andando siempre; andando o corriendo o volando…hasta llegar al abrazo eterno de Dios. Por eso es preciso fomentar en el alma eficazmente dos disposiciones interiores durante el Noviciado: una, que mira al fin del camino, que es Dios; otra, que se refiere a su punto de partida, que somos nosotros.

Ir a Dios es salir de nosotros mismos. Porque o nos amamos a nosotros mismos, o amamos a Dios. El día que hayamos dejado del todo a nosotros, ese día habremos encontrado del todo a Dios. Olvidados de nosotros, amaremos a Dios.

¡Salir de sí mismo! El trabajo principal del Noviciado es cambiar el propio corazón. De un corazón que se ama a sí mismo, hay que hacer un corazón que de verdad ame a Dios. Cambiar nuestro pobre corazón humano y terreno, es negarle todo gusto, todo interés, todo alivio, todo descanso, todo temor, toda esperanza, todo amor que repose en nosotros mismos, para sustituir esa vida íntima nuestra por el gusto, el interés, el alivio, el descanso, el temor, la esperanza y el amor que tenga por último término a Dios. Ese trabajo es de todos los días y de todas las horas. Poco a poco con ese trabajo va nuestro corazón vaciándose en el molde perfecto, que es el Corazón de Jesús, trasladando a nosotros sus propios sentimientos y viviendo así de su misma vida. Las almas que están siempre atentas a realizar ese trabajo, y lo realizan valientemente, son las que en realidad vuelan a Dios. Así quiero ver a mis novicias: no andando, sino volando en cada momento hacia Dios. 2

(Salamanca, 18 de noviembre 1951)

La Congregación cuenta con varios noviciados donde puedes formarte y conocer si tu vocación es verdadera:

En España:

CUENCA  –  Plaza de la Merced, 5   –  Tel. 969 214 505

En América:

HATILLO,  PUERTO RICO 

 Call Box 69001, Suite 180  –  Tel. 787-8 20 28 66

MATAQUESCUINTLA, (JALAPA) GUATEMALA

 Monasterio Nuestra Señora del Magníficat  –  Tel. 79 24 25 63